Órdenes en Roma
Se apropian de los ordenes griegos de la civilización que tanto veneran y los utilizan a la manera griega. B. Sobretodo desarrollan versiones a la romana a base de la aportación griega. El jónico griego apenas se utiliza, y romano no lo hay. El corintio apenas se utiliza, pero se aprovecha para romano. El corintio romano es el orden más asiduo, se elige por su especialidad más ornamental y es lógico que sea el más propio para edificación arquitectónica.
El compuesto fue una creación romana, solo se aprovecha el capitel, se suman las volutas jónicas y las hojas de acanto corintias. Quieto campo al corintio romano.
El dórico prácticamente no se utiliza, se aprovecha para toscano. Versión del dórico, alternativa, al contar con basa, fuste más esbelto y sin estriar y capitel más reducido. En la época de Cesar Augusto, todavía no contaba Roma con técnicos que supieran labrar el mármol de las columnas, teniendo que traerlos de Grecia. Las columnas en la arquitectura romana prácticamente nunca son sustentantes ni elementos de apoyo, sino por el contrario se les llama “orden ornamental”, que embellece, aporta nobleza a la fachada, pero a base de pegarse como media columna a ella, o adosándose la columna entera a la fachada, o incluso separarse unos cms de la fachada. Lo que fue todo un alarde y generó a crear voladizos en las cornisas dispuestas sobre tales columnas. Los órdenes infunden en la fachada en la que aparecen valor artístico, desde que Grecia hasta nuestros días.








