Panorama artístico

Panorama artístico

El realismo se nutre de las ideas de estoicos y epicúreos, por ejemplo la de que la belleza física o exterior, tiene tanto valor como la interior o del alma de las personas, aun cuando tengan un físico normal o desagradable. También Aristóteles con la mimesis sostiene este realismo. El realismo implica la representación del entorno de la forma más parecida a como la ven los ojos. Tal definición es equivalente a naturalismo pero la diferencia esta en que el naturalismo se dio en Grecia, idealizado, seccionando solo lo bello, los dioses, y en cambio el realismo que aparentemente no es selectivo pero en la práctica si, practicó una selección complementaria a la del naturalismo idealizado.

Esta selección, que no es antológica, no es elitista, es la siguiente: aumenta la representación escultórica incorporando edades biológicas desentendidas por los clasicismos (infancia, niñez, ancianidad); incorpora físicos no bien parecidos, producto de la edad avanzada, incluso deformes; amplia la escultura dignando de representar las clases sociales más bajas (esclavos, clase trabajadora; miembros de otras etnias): sociedad multirracial del helenismo. También incluye a personas ambiguas sexualmente o censuradas sexualmente. Un género estrechamente unido al realismo es el costumbrista que se centra en escenas y personajes cotidianas, también el genero retrato con antecedentes en Pericles y Lisipo (enlazarlos con esto). Ahora se aborda lo que se llama el retrato de transición en el que convergen ya en los rostros las dos búsquedas planteadas; ahora y en el futuro: a) el parecido físico de las facciones. b) La expresión psicológica o temperamental. Encarnan estos logros siempre hombres públicos, pues el retrato hasta ahora lo estamos viendo en políticos, intelectuales, etc. También ahora surge un retrato más avanzado que el de transición, por ir más a fondo en esos dos puntos, dejando con ello preparado el camino a la excelente retratística romana. Frecuentemente se encuentran estatuas en el helenismo, cuya cabeza parece pertenecer a otro cuerpo ya que el cuerpo se muestra atlético-apolineo y el rostro realista.